|
Enviada por R. Cárcamo, Bélgica.
El sábado 6 de marzo de 2010, diversas organizaciones y colectivos de mujeres se reunieron en la Capital de la Comunidad Europea para participar de la Tercera Marcha Mundial de las Mujeres, y hacer sentir su voz y sus exigencias.
Más de tres mil militantes de los derechos femeninos recorrieron las calles de Bruselas, entonando cantos y consignas relativas a “igual trabajo, igual salario” y “no más violencia contra la mujer”.
América Latina estuvo representada por entusiastas manifestantes, que a ritmo de Candombe y enarbolando sus banderas patrias, demostraron la fortaleza y energía del continente.
La marcha partió en el edificio de “La Bolsa” para simbolizar la pobreza en que viven muchas mujeres y la necesidad de su independencia económica.
Luego continuó hasta la plaza Saint Jean, lugar en que se ubica la estatua de Gabrielle Petit, joven enfermera que fue asesinada por los alemanes en 1916, por sus actividades de resistencia contra el invasor. Con esta parada expresaron así su deseo de paz y desmilitarización en el mundo.
Prosiguieron en seguida a la plaza de La Chapelle para reclamar el derecho a la alimentación, y concluyeron la jornada en el Palacio de Justicia donde entregaron al Ministro Flamenco Pascal Smet, y a la Ministra Federal Joelle Milquet un documento con sus demandas.
Poner fin a la discriminación de la mujer en todo ámbito de cosas debe ser la tarea principal de los dirigentes políticos a nivel mundial
Rossana Cárcamo
Bélgica
|